Guía de selección de equipos de mezcla de hormigón para obras urbanas estrechas: ventajas del camión autocargable AS-5.5 (5,5 m³ y 22 m³/h)

20 02,2026
AIMIX
Conocimientos técnicos
En obras urbanas con acceso limitado, la elección del equipo de mezcla de hormigón define la continuidad del vertido, el control de calidad y el cumplimiento de plazos. Esta guía técnica analiza los retos más comunes —espacio reducido, escasez de mano de obra y presión de cronograma— y compara las limitaciones de una planta móvil tradicional frente a la operación integrada de un camión autocargable. Se detallan las claves del AS-5.5: chasis compacto para maniobras en calles y patios estrechos, capacidad de mezcla de 5,5 m³ y productividad de 22 m³/h para reducir trasvases y paradas, además de una operación más lineal que ayuda a estabilizar dosificación y consistencia. Con referencias a certificaciones ISO/CE y recomendaciones prácticas (incluida la propuesta de una tabla comparativa de dimensiones y un “toolkit” descargable de selección), el contenido ofrece criterios aplicables para dimensionar capacidad, rendimiento y logística, logrando que cada metro cuadrado del sitio aporte valor sin comprometer la calidad del hormigón.
Autohormigonera compacta trabajando en un entorno urbano con espacio de maniobra reducido

Obras urbanas estrechas: cuando el hormigón decide el ritmo del proyecto

En entornos urbanos, el “cuello de botella” rara vez es la excavación o el encofrado: suele ser el suministro continuo de hormigón dentro de un espacio mínimo, con accesos limitados, vecinos cerca y ventanas de trabajo más cortas. En este contexto, elegir el equipo de mezcla no es un detalle de compra: es una decisión operativa que impacta en tiempos, mano de obra, calidad y en la estabilidad del plan diario.

Tres retos típicos en la ciudad (y por qué un mezclado “perfecto” falla en campo)

1) Espacio limitado: cada giro cuesta

Patios interiores, calles de un solo carril y radios de giro reducidos provocan paradas, maniobras extra y riesgos. Cuando el equipo requiere una zona fija de acopio y una plataforma amplia, el flujo se rompe y aparecen esperas.

2) Mano de obra ajustada: más tareas por persona

En obras urbanas, el mismo equipo suele cubrir descarga, transporte interno y vertido. Un sistema que exige varios operarios (cargador + planta + camión + vibrado coordinado) incrementa la dependencia de “encajar” recursos.

3) Presión de plazo: ventanas de colado más cortas

Restricciones de ruido, tráfico y permisos reducen el tiempo efectivo. Si el suministro no es continuo, se disparan juntas frías y retrabajos. Aquí la productividad real (no la teórica) es la métrica que importa.

Autohormigonera compacta trabajando en un entorno urbano con espacio de maniobra reducido

Planta móvil tradicional vs. autohormigonera autocargable: diferencias que se notan en la obra

En papel, una planta móvil puede parecer competitiva. En obra urbana estrecha, la ecuación cambia por logística: ocupación, continuidad y estabilidad del control de mezcla. La autohormigonera autocargable se posiciona como “equipo de proceso” más que como simple transporte, porque integra carga + mezcla + traslado interno + descarga.

Criterio operativo Planta móvil tradicional Autohormigonera autocargable (ej. AS-5.5)
Ocupación y montaje Requiere zona fija y preparación; más “infraestructura” Sin base fija; opera en espacios reducidos con flujo móvil
Continuidad de suministro Depende de alimentación y transporte interno separados Mezcla y entrega por ciclos; menos paradas por coordinación
Mano de obra típica Suele exigir varios roles (carga/operación/transporte) Un operador puede cubrir el ciclo completo en muchas obras
Riesgo de “doble manipulación” Más transbordos (cargador → tolva → camión/buggy) Menos transbordos: “se ahorra el ir y venir de dos vehículos”
Calidad en condiciones reales Buena, pero sensible a esperas y variación de dosificación en campo Mejor control por lote/ciclo si se estandariza la rutina de carga

Sugerencia de infografía para el sitio: “Tabla de ocupación” (huella operativa estimada en m², radios de giro, y número de puntos de transbordo). Es un recurso simple que ayuda al jefe de obra a justificar la elección ante producción y seguridad.

AS-5.5: por qué el diseño compacto importa tanto como los m³

En obras estrechas, la productividad no se mide solo por el volumen del tambor, sino por la capacidad de completar ciclos sin bloqueos. En este escenario, una autohormigonera autocargable como la AS-5.5 combina un enfoque “todo en uno” con parámetros que encajan en ciudad: 5,5 m³ de capacidad y una producción aproximada de 22 m³/h (dependiendo de la dosificación, distancias internas, estado del acceso y habilidad del operador).

Chasis compacto y maniobrabilidad real

Un chasis optimizado para pasillos y giros reduce el tiempo “muerto” de maniobra. En términos prácticos: menos retrocesos, menos esperas para dejar pasar tráfico interno y menor probabilidad de detener el colado por congestión.

5,5 m³: equilibrio entre lote útil y logística

En ciudad, “más grande” no siempre gana: la clave es el lote que se puede mover sin bloquear accesos. 5,5 m³ suele encajar bien para colados de losas pequeñas, zapatas, vigas y rellenos donde el avance por frentes es fragmentado.

≈22 m³/h: productividad basada en ciclos, no en promesas

Con distancias internas cortas, una rutina estable de carga y un punto de descarga bien definido, 22 m³/h permite planificar colados sin “islas” de espera. Esto ayuda a mantener una consistencia de mezcla más homogénea lote a lote.

Equipo de mezclado de hormigón con tambor de 5,5 m³ operando de forma autónoma en una obra urbana

Guía práctica de selección: casar demanda diaria, espacio y continuidad

Una selección sensata no se hace por catálogo, sino por un cálculo rápido de demanda diaria y por el “mapa” del sitio (acopios, radios de giro, punto de vertido). El objetivo no es solo producir: es mantener el colado estable sin detener frentes.

Paso 1 — Estimar el volumen objetivo del día

Para obra urbana, un rango típico de colado puede estar entre 30 y 120 m³/día según el frente y el acceso. Si el equipo trabaja 6–8 horas efectivas, una referencia de ≈22 m³/h permite planificar entre 130 y 175 m³ por turno en condiciones favorables; en obra real conviene aplicar un factor de eficiencia del 0,55–0,75 por maniobras, limpieza, esperas y microparadas.

Paso 2 — Medir el “espacio útil”, no el plano

En ciudad, el área útil puede ser solo el 40–70% del área disponible, por vallas, tránsito, materiales y seguridad. Definir un circuito de entrada-salida y un punto de descarga fijo reduce conflictos. Si no cabe un circuito, la maniobra debe ser predecible y segura: ahí un equipo compacto aporta más que un mayor rendimiento teórico.

Paso 3 — Convertir capacidad (m³) en ciclos (minutos)

En la práctica, la continuidad depende de los ciclos: carga → mezcla → traslado interno → descarga → retorno. Si el frente consume, por ejemplo, 10–15 m³/h, un lote de 5,5 m³ puede sostener el ritmo con 2–3 entregas por hora, siempre que el recorrido interno esté despejado. Es una forma simple de identificar si el problema es de producción o de circulación.

Tabla rápida (referencia) para casar necesidad y equipo en obras estrechas
Escenario urbano Demanda típica Riesgo si se usa planta móvil Qué aporta 5,5 m³ / ≈22 m³/h
Rehabilitación de calle / bacheo continuo 20–60 m³/día Paradas por ocupación y transbordos Entrega por lotes; menor congestión en el frente
Edificación en solar estrecho 40–120 m³/día Dependencia de varios equipos/operarios Ciclo integrado: carga-mezcla-vertido con menos personal
Obras municipales con accesos restringidos 30–90 m³/día Montaje/ocupación complica permisos y tráfico Operación móvil; reduce “instalación” visible en vía pública
Operación de descarga de hormigón en obra urbana con logística compacta y flujo continuo

Calidad y cumplimiento: ISO/CE como “lenguaje común” con el cliente

Cuando el proyecto está en ciudad, el control documental y la seguridad se vuelven más visibles. Contar con referencias de cumplimiento como ISO 9001 (gestión de calidad) y marcado CE (conformidad para el mercado europeo en maquinaria aplicable) ayuda a estandarizar procesos de aceptación, auditorías internas y requisitos del contratista principal.

En términos prácticos, esto reduce fricción en compras y permite centrar la discusión en lo que realmente afecta al colado: rutina de dosificación, consistencia entre lotes, y seguridad de circulación dentro de la obra.

Escenario típico (realista) donde el equipo marca diferencia

En una obra de edificación con acceso por calle estrecha y horarios limitados, el mayor coste no siempre está en el cemento: está en las esperas y en la coordinación. Cuando el suministro depende de varios equipos, un retraso pequeño se amplifica. Un enfoque autocargable permite “cerrar” el ciclo dentro del perímetro, reduciendo variables: se carga, se mezcla, se posiciona y se descarga con un flujo más estable.

El resultado buscado no es “producir más por producir”, sino mantener el frente sin interrupciones y evitar pérdidas de calidad por tiempos muertos. En obra urbana, esa diferencia suele verse en la tasa de incidencias: menos paradas, menos juntas no planificadas y menos retrabajo por variaciones de consistencia.

¿Quiere elegir sin dudas en obra urbana?

Acceda a una guía práctica para comparar capacidad 5,5 m³, producción ≈22 m³/h y requisitos de espacio en un mismo documento operativo.

Descargar el kit de selección de la autohormigonera autocargable AS-5.5

Incluye checklist de obra estrecha, plantilla de cálculo por ciclos y tabla comparativa para presentar a producción y seguridad.

Nombre *
Correo electrónico *
Mensaje*

Productos Recomendados

Articulos populares
Lectura recomendada

Lectura relacionada

Contáctenos
Contáctenos
https://shmuker.oss-accelerate.aliyuncs.com/tmp/temporary/60ec5bd7f8d5a86c84ef79f2/60ec5bdcf8d5a86c84ef7a9a/thumb-prev.png