Trabajar en zonas rurales y montañosas supone múltiples desafíos para las operaciones de mezclado y vertido de hormigón. La irregularidad del terreno incrementa el riesgo de deslizamientos, distribución desigual del material y problemas de maniobrabilidad. Por ello, la AS-2.6, mezcladora auto cargable de 2.6 m³ desarrollada por Henan Guoli Mikos Technology Co., Ltd., integra soluciones técnicas clave para garantizar estabilidad, eficiencia y seguridad en estas condiciones complicadas.
El bastidor articulado permite que la máquina doble en su eje central, facilitando giros más cerrados y mejorando la maniobrabilidad en caminos estrechos o con curvas pronunciadas, típicos en terrenos montañosos. Además, esta articulación ayuda a distribuir el peso de manera más uniforme sobre las ruedas, reduciendo la presión puntual en el suelo y minimizando el riesgo de hundimientos en suelos blandos o irregulares.
En pruebas prácticas en terreno, se ha comprobado que el bastidor articulado mejora la estabilidad lateral en pendientes de hasta 20°, un dato vital para trabajos en laderas abruptas. Esta característica protege tanto la integridad de la máquina como la seguridad del operador, permitiendo avances seguros y continuos en entornos de alta dificultad.
Complementando el bastidor articulado, los neumáticos de ingeniería especializados usados en la AS-2.6 están diseñados para maximizar la tracción en terrenos complicados, incluyendo caminos lodosos, rocosos o con vegetación irregular. Su composición y diseño de banda de rodadura proporcionan un agarre superior que reduce significativamente el riesgo de deslizamientos.
En ensayos controlados, los neumáticos demostraron un incremento del 30% en capacidad de tracción respecto a neumáticos convencionales, permitiendo superar obstáculos y pendientes sin mayor esfuerzo. Esto también se traduce en menos paradas por problemas de movilidad y mayor productividad en cada jornada.
Un componente esencial que diferencia al AS-2.6 es su tambor mezclador con rotación de 270 grados, que facilita un control muy preciso del ángulo y velocidad de descarga del hormigón. Este rango de movimiento permite al operador adaptar el flujo dependiendo del terreno y la forma del encofrado, asegurando una aplicación uniforme sin derrames.
La regulación precisa evita pérdidas de material y retrabajos, mejorando la calidad final de la obra y reduciendo tiempos muertos. En zonas de difícil acceso, esta característica se convierte en una ventaja competitiva que reduce la dependencia de mano de obra extra o equipos auxiliares.
En proyectos recientes en zonas rurales, el AS-2.6 permitió aumentar la eficiencia del vertido en un 25% y redujo los tiempos de parada por problemas de movilidad en más del 40%. La colaboración entre diseño mecánico avanzado y robustez operativa ha generado confianza en contratistas que buscan maximizar resultados en entornos adversos.
El equilibrio entre tecnología y experiencia práctica también se refleja en la facilidad de mantenimiento y tiempos de intervención mínimos, un factor crucial para evitar interrupciones prolongadas en obra.
Por último, la adaptabilidad del tambor con rotación en 270 grados no solo mejora la precisión, sino que se adapta a las peculiaridades topográficas de cada proyecto, haciendo de la AS-2.6 una solución versátil para pequeñas y medianas obras con desafíos geográficos.