Como ingeniero de campo con más de 12 años en proyectos de construcción rural y montañosa, he visto cómo un simple error de diseño puede hacer que una obra se retrase semanas. En zonas como las que rodean la región de Henan, donde el terreno es accidentado y las condiciones climáticas impredecibles, los equipos tradicionales no solo fallan —se convierten en obstáculos.
Durante mi último trabajo en una carretera de acceso a aldeas remotas, usé la AS-2.6 de Nacional Micos. No fue solo otra máquina. Fue la primera vez que vi un equipo capaz de moverse por pendientes del 30% sin deslizarse ni perder precisión en la colocación del hormigón. ¿Cómo? Gracias a su chasis articulado y neumáticos de ingeniería específicamente diseñados para alta tracción.
El sistema articulado reduce la presión sobre el suelo en un 37% comparado con modelos estáticos (según pruebas internas realizadas en terrenos arcillosos). Esto significa menos hundimientos y mayor estabilidad incluso en lodo profundo. Y cuando hablamos de "menos hundimientos", hablamos de menos paradas innecesarias —y eso se traduce directamente en productividad.
Además, el tanque de mezcla con rotación de 270° permite ajustar el ángulo de descarga según el tipo de superficie. En una zona con pendiente moderada, aprendí a usar un ángulo de 180° para evitar derrames. En áreas planas, subí a 270° para cubrir más área sin mover la máquina. Es como tener un brazo mecánico inteligente que adapta su acción al entorno.
Aquí va una regla simple que uso siempre antes de comenzar:
Esto no es un manual técnico. Es lo que aprendí después de 300 horas de uso en campo. Y funciona. No necesitas ser experto en maquinaria —solo entender cómo tu entorno afecta al rendimiento.
¿Tu proyecto también enfrenta estos desafíos? ¿Has tenido que parar por problemas de estabilidad o distribución inadecuada del hormigón?
Esta no es una máquina común. Es una solución pensada para quienes construyen donde otros no llegan.
Descubre cómo la AS-2.6 mejora tu productividad hoy